Octubre 27, 2009...1:28 pm

La llave Maestra…

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Estoy atenta a los cantos de Sirenas que aparecen por las noches , intentando confundirme…

Me conecto con los deseos de mi corazón, atenta a las señales que iluminan el viaje.

Leo la Llave Maestra de Charles Haanel, y la ley de atracción…

Algunos hombres parecen atraer éxito, poder, riqueza, y logros, con muy poco esfuerzo
consciente; otros se superan con mucho esfuerzo; y otros fallan tratando de alcanzar sus
ambiciones, deseos e ideales. ¿Por qué esto es así? ¿Por qué algunos hombres realizan sus
ambiciones fácilmente, otros difícilmente, y otros no las realizan en absoluto?

La causa no puede
ser física, de ser así los hombres más perfectos físicamente, serían muy exitosos. La diferencia,
por lo tanto, debe ser mental – debe estar en la mente; de ahí que la mente debe ser la fuerza
creadora, y debe constituir la única diferencia entre los hombres. Es la mente, por lo tanto, la que
vence el ambiente y cada obstáculo en el sendero de los hombres.
Cuándo el poder creador del pensamiento es entendido completamente, su efecto se verá y puede ser maravilloso. Pero tales resultados no se pueden asegurar sin la aplicación apropiada, sin la diligencia, y sin la concentración.

El estudiante encontrará que las leyes que gobiernan el mundo mental y espiritual son fijas e
infalibles como en el mundo material. Para asegurar los resultados deseados, entonces, es
necesario conocer las leyes y estar de acuerdo con ellas. Una aplicación apropiada de la ley se
encontrará para producir el resultado deseado con exactitud.
El estudiante que comprende que ese poder viene de su interior, y que es débil sólo porque ha
dependido de la ayuda externa. Entonces cuando se enfoca a su propio pensamiento (corrige sus pensamientos), instantáneamente se corrige él mismo, se crean nuevos cimientos, asume una actitud de poder, y hace milagros.
“todo lo que un hombre siembre él cosechará.”
La abundancia, por lo tanto, depende de un reconocimiento de las leyes de la Abundancia, y del
hecho de que la mente sola no es el creador, pero el único creador de todo esta ahí. Ciertamente
nada se puede crear concientemente antes de que sepamos que ello puede ser creado y
entonces hacemos el trabajo apropiado para crear de manera conciente. Así que con la ley de la Abundancia; sólo los que reconocen la ley y obran en armonía con ella, gozan de sus beneficios.
El espíritu científico ahora domina todos los campos del conocimiento, las relaciones de causa y
efecto ya no son ignoradas.
El descubrimiento de parte de la ley marcó una época en el progreso humano; esto eliminó la
incertidumbre y el capricho en la vida de los hombres, sustituyéndolos por la ley, la razón, y la
certeza.

Podés leerlo acá La Llave Maestra, Charles Haanel
La LLave Maestra – Charles F. Haanel

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